DESENFOQUE DE 2

DESENFOQUE DE 2
EL PODER DE LA MIRADA

domingo, 12 de abril de 2015

"LA DOLCE VITA" O EL DESEO MÁS ÍNTIMO DE LA MUJER DE SER JUZGADA POR UN DIOS FÁLICO

En primer lugar, comentar que no veía esta película desde hace más de 10 años, y confieso que en su momento no me pareció a la altura de lo que se decía de ella. Ahora, a raíz de una tertulia sobre cine y psicoanálisis he decidido revisarla, y la sorpresa ha sido mayúscula, reafirmándose el tópico de que nunca nos bañamos dos veces en el mismo río  (perteneciente a Heráclito) y que el paso del tiempo nos hace ver las cosas de una forma totalmente diferente.
Podría decir muchas cosas sobre Fellini y el neorrealismo italiano, pero sinceramente, ninguna falta me hace, pese a que al final haré algún comentario sobre ello. Pero ni quiero contextualizar en el tiempo el film ni tampoco al director, no es ese mi objetivo. Mi objetivo es sacarle el mayor jugo a esta obra que en su momento fue censurada por el Vaticano, lo que hizo que en España se estrenara en 1980 entre otras cosas.

¿Qué es la Dolce Vita? Averiguar eso es mi objetivo y ahí es donde quiero concentrarme, lo que resulte, ya se verá...
Fellini inicia la película con Jesús sobrevolando colgado de un helicóptero la ciudad de Roma, pasando por los suburbios, por terrazas llenas de mujeres que se sorprenden inicialmente ante la imagen, pero que pronto pasan a tratar de llamar la atención de los fotógrafos que siguen al Mesías en su vuelo panorámico y juzgador hasta llegar al
mismísimo Vaticano. Marcello (interpretado por Marcello Mastroianni) es el líder indiscutible del grupo de paparazzi que protagonizan gran parte de esta historia de 180 minutos.
Inmediatamente pasamos a una escena totalmente inesperada, la fiesta en un club nocturno donde la jet set de la ciudad se reúne alrededor de un exótico y sensual espectáculo, emulando rituales herejes de la antigüedad y donde los paparazzi andan infiltrados a la caza de las debilidades de los personajes que allí se dan cita. Aparece uno de los pesos pesados sin lugar a dudas del film, Maddalena (Anouk Aimeé), bella heredera que anda a la búsqueda de nuevas experiencias. Marcello se encuentra con ella y ambos salen del club a dar un a vuelta en coche por la ciudad, al parar un rato a charlar encuentran a dos prostitutas y será en el domicilio de una de ellas donde Maddalena quiere experimentar pidiendo a Marcello que le haga el amor en su cama. Esa noche Maddalena desea sentir lo que es ser una fulana sin dinero, y la fulana desea saber lo que siente una mujer de la posición de Maddelene. Maddelene le dirá a Marcello que una fulana no es peor que cualquier otra mujer, cuando éste le muestra disconformidad a la hora de recompensar a la prostituta.

Respecto al mundo de los paparazzi que Fellini nos recrea, y que podríamos aplicar perfectamente a la actualidad, queda claro que cuanta más información tenemos de una
Anouk Aimeé
persona, menos es deseada, pero si que debe ser dada a conocer para despertar el deseo hacia ella. Del equilibrio que los paparazzi mantengan sobre el personaje dependerá el mantener ese deseo, ya que si se exceden al profundizar mucho, lo más probable es que acaben con el encanto del personaje deseado. Aún así, el método de la prensa paparazzi es muy efectivo hoy en día tanto para encumbrar a la popularidad, que no siempre a la fama a muchos personajes que no aportan nada a la sociedad ni a la cultura. Más adelante se abundará en este tema durante una fiesta a la que acude Marcello, donde se citará a Shakespeare "Más valen noticias exageradas que la ausencia de noticias" para definir la profesión de periodista, a lo que él responderá diciendo que es el público el que demanda noticias exageradas.


Cuando Marcello vuelve a su casa, encuentra a su novia Emma (Yvonne Furneaux) agonizando tras un intento de suicidio. Ella no soporta la vida llena de infidelidades y desprecio a la que le somete Marcello. Más adelante, Emma, en una tórrida discusión con agresiones incluidas por parte de Marcello, le increpará diciéndole que por qué no valora a una mujer que lo ama de
Ivonne Furneeaux

 verdad. Aquí apuntaré la percepción de que una mujer cuando parece que desea en demasía a un único hombre, es depreciada tanto por hombres como mujeres. Pese a ser maltratada y despreciada, su amor a Marcello es incondicional, tanto, que durante la escena en la que supuestamente la virgen se aparece a dos niños de las afueras de Roma, le reza de forma descarnada para que algún día Marcello llegue a ser solamente suyo.



Aparece Sylvia (Anita Ekberg), una actriz famosa que emula a Marilyn Monroe y que se convierte el icono de la transgresión femenina ante todo lo que sea capaz de desafiarla. Primero se muestra en el balcón de una torre frente a la Plaza de San Pedro a modo de Papisa con mirada todopoderosa y omnipotente. Por la noche, una fiesta en un castillo romano, en la cual participaron aristócratas de verdad y apareció un joven Adriano Celentano, en la que es sometida a un baile ritual que representa de forma clara su sometimiento a Frankie (Alan Dijou), un personaje de apariencia demoniaca que la ofrecerá al fuego ante la mirada del resto de hombres deseosos de ella y de otras  mujeres.  En este ritual, se percibe claramente un mensaje: ante la maldad que requiere la conquista y el dominio de una mujer, cualquier hombre que compita a ser más malo, estará abocado al fracaso, como se ve con la aparición de Frankie, el cual no muestra ningún escrúpulo pese a estar el marido de Sylvia presente.
Anita Ekberg
Tras la fiesta acontecerá a renglón seguido una de las escenas más famosas del cine, Sylvia bañándose en La Fontana de Trevi exhibiendo todos sus encantos ante Marcello, que encarna al hombre desvalido totalmente ante el poderoso influjo femenino. Sin duda alguna, es la referencia más clara de Fellini a la figura de Adán y Eva. Eva profana lo sagrado y arrastra  al débil Adán al pecado, lo cual acabará pagando más adelante. Tras esta escena, Sylvia y Marcello volverán al hotel donde se aloja ella y serán sorprendidos por su esposo, el cual primero abofetea a Sylvia y después le golpea a él. Sylvia tan solo acierta a decirle que ya sabe que no le gusta eso y mucho menos delante de la gente.
A todo esto, durante gran tiempo de la película sonará el tema musical "Arrivederci Roma", que podría ser interpretado como el declive del Imperio Romano debido a los excesos cometidos. En realidad, la canción pertenece a la película homónima realizada por Roy Rowland dos años antes, en 1958.

Ya pronto aparecerá la otra figura masculina de peso en la película, es Steiner (Alain Cuny), un intelectual al que Marcello  idolatra por decirlo de alguna manera, ya que en el fondo aspira a ser un escritor de la talla de los que asisten a sus fiestas. Steiner coincide con Marcello en una iglesia y pondrá en contraposición a todo lo expuesto hasta el momento en
Alan Cuny y Marcello Mastorianni
el film, la magnífica Tocata y Fuga en re menor BWV 565 de Bach para órgano sublimando la cultura frente a la vulgaridad. Steiner invita a Marcello a una de sus reuniones en su suntuosa casa, a la cual éste acude con Emma. No pasará mucho tiempo hasta que Marcello sienta vergüenza de Emma y se distancie de ella durante la reunión, dejándola a merced del resto de los invitados entre los que se encuentra una madura poetisa llamada Iris. Marcello se acerca a su idolatrado Steiner, al cual le confiesa su insatisfacción con la profesión de periodista y el deseo de poder llegar a ser un escritor de verdad, así como el de poseer una casa como la suya, llena de libros y lujosa. Steiner le responde "No creas que en un lugar se encuentra la salvación. Soy demasiado serio para ser un aficionado, pero no tanto como para ser un profesional. Es mejor la vida anárquica que una existencia basada en una sociedad organizada, donde todo es perfecto y será previsto". Con estas frases, Steiner trata de avisar a Marcello de que su apariencia serena, oculta el tormento de conocer la verdad y a la vez ser incapaz de soportarla, con las fatales consecuencias que puede llegar a acarrear tal situación. Termina la conversación diciendo "La paz me da mucho miedo, más que cualquier otra cosa. deberíamos amarnos tanto como para vivir fuera del tiempo, distantes..."



Iris
Iris se refiere en mitad de la reunión a Steiner como a un hombre primitivo, que está tan alto que no puede oír ninguna voz desde allí. Para rematar diciendo que lo único que a ella le merece la pena es fumar, beber y la cama. Aquí se enfrentan claramente la sabiduría pragmática femenina y la incertidumbre masculina.
Marcello trata de encontrar su lugar junto a Steiner, pero no encuentra ni el lugar ni la concentración suficiente para escribir su libro. En una terraza en la playa, le pide a la jovencita que atiende que baje el volumen de la música, pero ya es incapaz de retomar la escritura y entabla una conversación con ella, La joven le pregunta si resulta muy difícil aprender a escribir a máquina, él le pregunta si tiene novio y le indica lo bonita que es comparándola con un ángel.

¿QUÉ ES LA DOLCE VITA?

La Dolce Vita es esencialmente vivir como un adolescente o un joven, cuando ya se es un adulto. Pensar solamente en vivir la vida como si de una fiesta se tratara...
Maddalena describe muy bien cómo han de ser los asistentes a la fiesta para que merezca la pena: una excéntrica pintora americana para que los demás escuchen las guarradas que dice, matrimonios bien posicionados en busca de nuevas experiencias, mujeres en el final de su juventud en busca de hombres jóvenes, alguna familia poderosa y libertina que ejerza de anfitriona, alguna joven rica y suicida, una futura princesa maltratada por un chulo.
Estamos ante un modelo de sociedad, en el que la mujer juega sus bazas para acaparar la atención del mayor número de hombres posible. En un modelo perverso, en el cual su deseo es el de poder conjugar como dice Maddalena el rol de puta y el de mujer capaz de ser esposa fiel a la vez (pone a prueba su dominio sobre Marcello pidiéndole matrimonio mientras se deja seducir en ese mismo momento por otro hombre)  teniendo para ello que someterse constantemente al juicio de todo tipo de hombres más o menos débiles, pero capaces de ser objeto de deseo de ella. En función del número de hombres que se sientan atraídos por una mujer, ésta se sentirá más o menos fuerte y valorada. Y este es posiblemente el deseo oculto que Fellini atribuye a la mujer, el de sustituir al hombre de una forma definitiva y oficial en el papel de gobernar la vida utilizando su capacidad para ser deseada y su transgresión desmedida y continuada. Ella es la que sabe que tiene la capacidad de elección en la mayor parte de los casos, y así comete abuso de su condición.

El hombre, por su parte, queda meramente reducido a la figura de juzgador estúpido e irreflexivo capaz de dejarse llevar por sus instintos hacia el deseo de la mujer, que no es otro que acaparar su deseo hasta anularlo para satisfacer así el suyo propio una y otra vez. 
Marcello en la escena final

En este juego, ni feminismo ni machismo tienen cabida, solamente la competencia total y desmedida tanto de hombres con hombres como de mujeres con mujeres es posible, y quien quiera distanciarse bien difícil lo tendrá. De ahí que Steiner comentara que es mejor una sociedad anárquica como ésta a una más razonada pero imposible, ya que todo hombre que trate de evitar caer en este bucle mediante la razón, terminará muerto por decepción o loco por frustración. Pero ¿hasta qué punto hombres y mujeres son sabedores de este juego? La ignorancia podría eximir de responsabilidades a ambos, pero ¿todos son ignorantes?

Sin duda alguna, con esta película Federico Fellini marcó un antes y un después en el cine en general y en el italiano en particular. Lo que me pareció una obra casi vulgar hace años, hoy me parece sin duda una obra maestra que retrata la vulgaridad de un tipo de vida, que aunque algunos movimientos traten de etiquetar de moderno o progresista, no es más que eso: vulgar...

"La vulgaridad es aquella condición en la que la persona se burla de su ignorancia y disfruta con ella"   Mi definición de vulgaridad humana.


ENRIC139


VALORACIÓN: 5/5


Queda prohibida la reproducción total o parcial del presente texto

© C o p y r i g h t . 2 0 1 5 .  Enric Llácer

1 comentario:

  1. Desde la tertulia Psicoanálisis, Cine, agradezco esta crítica de la Dolce Vita, que como le comente a su autor, al principio me pareció algo larga, pero leyéndola atentamente, cambie de idea, pues veo aísla “muy bien” los puntos clave, facilitando el debate. El cine es un arte, y a la obra de arte como a su autor no se les puede interpretar, ya que tiene la singularidad (la obra de arte) de interpretarnos a nosotros, por eso se usa como ejemplo para explicar lo que más íntimamente nos conmueve. Gracias Enric por tu saber hacer.

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